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La Vanguardia 23/05/2014
El chelista dinámico

LaVanguardia23052014

Viéndole llegar con su caminar suave, su camisa clara y la funda blanca del chelo, Jean-Guihen Queyras no puede negar que es hijo de hippies. El chelista de moda,
nacido en Canadá pero criado en la campiña francesa, donde sus padres vivían de hacer cerámica y venderla, comienza a conocer bastante al dedillo Barcelona.
En los dos últimos años habrá estado ya tres veces: primero con las suites de Bach en el Palau, donde acaba de volver dirigido por Pablo Heras-Casado, y ahora
con el Retrato de Artista que le dedica L’Auditori. El miércoles recaló en solitario en la sala Oriol Martorell y a partir de hoy acompaña a laOBC en el Concierto para
violonchelo y orquesta de Elgar, una pieza que ha pasado por las mejores manos de cada época: la recuperó Pau Casals, la popularizó Jacqueline du Pré... y
ahora la revisita Queyras.
Músico versátil, fue durante mucho tiempo solista del Ensemble Intercontemporain de Pierre Boulez, y hoy compagina su sólida carrera en solitario con la actividad
del Arcanto Quartet que fundó en 2002 y la del trío junto
a Isabel Faust y Alexander Melnikov.
“No soy un músico que puede tocar el concierto de Dvorak 40 veces al año; necesito sentir que tengo una misión, de locontrario no toco bien”, dice esta figura de Harmonia Mundi, sello que edita ese proyecto de Schumann con Heras-Casado y la Freiburger
Barockorchester.
De estilo nada ampuloso, más bien claro y honesto –“recuerdo momentos con Boulez muy emocionantes
con esa falta de exageración o sobreactuación”–, el chelista aprovechó ayer su día libre para impartir una clase magistral en el Conservatorio del Liceu, en
ese ciclo que patrocina la Fundació Ferrer-Salat y que este año ha estado cargado de grandes figuras:
desde el pianista Alexei Volodin o la soprano Núria Rial al jazzmen Chick Corea, que cerrará el curso la próxima semana. En total, una sesentena de clases, de
las que una veintena son impulsadas por la Fundació Ferrer-Salat.
El Conservatori se ha puesto de acuerdo con L’Auditori, IbercameraoTheProject (Festival de Jazz) para que los artistas que pasan por Barcelona puedan compartir sus
conocimientos. “El ciclo arrancó en 2002, con grandes artistas y gente procedente de las principales
universidades –explica Maria Serrat, directora del centro–, pero desde hace cuatro años hemos dado
un giro al firmar convenio con la promotora The Project, lo que nos permite abrirnos a figuras de la moderna y el jazz. Para el año que viene ya está confirmada la
presencia de Chucho Valdés, Joe Lovano, Dave DouglasyGary Burton, así como la de Emmanuel
Pahud, flautista solista de la Filarmónica de Berlín. La Fundació Ferrer-Salat, presente en el patronato del Conservatori, se ha propuesto convertirlo en un centro de creación y reflexión musical al nivel de las grandes escuelas americanas.
Se piensa incluso en traer a intelectuales y gente de la industria de la música. Desde luego, la actividad de la escuela es abundante. Ayer, a lamaster class de Núria
Rial y la de Queyras, le siguió la presentación del libro de Carlos Pietro sobre Dmitri Shostakóvich y la actuación de la Liceu Big Band y la sección de cuerda con Carme Canela y Laura Simó.